¿Tienes alergia a los gatos? Descubre el gato siberiano

Gato siberiano para alergicos
 
Siempre había querido tener una mascota en casa al emanciparme, pero cuando llegó el momento, me encontré con dos grandes adversidades. La primera, que era incapaz de atender debidamente un perro, por no disponer del tiempo ni de la responsabilidad para salir a pasear con el animal con la frecuencia que necesitan para tener unas condiciones de vida ideales. Y la segunda, que soy muy, pero que muy alérgico a los gatos. Hasta el punto de no poder entrar en una casa donde haya un felino si quiero evitar ahogarme. Por lo tanto, descarté la idea.
 
Pero el tiempo pasaba, y mi empeño seguía ahí, entonces comencé a buscar soluciones. Contra la falta de tiempo no podía hacer nada, pero, ¿y si pudiera dejar de ser alérgico? Tras consultar con un especialista, el único remedio que me ofreció fue tomar una pastilla a diario, que mitigara los síntomas alérgicos, pero con la gravedad de mi alergia, no podía asegurarme que fuera a ser suficiente como para permitirme vivir con un gato. Estaba a punto de volver a rendirme, cuando por casualidad, descubrí el llamado «gato de los alérgicos».
 
Seguro que ahora estás pensando en ese gato sin pelo, feo para algunos, exclusivo para otros. Te equivocas, se trata del gato siberiano. Tras ver la foto y comprobar la cantidad de pelo que poseen, ¿cómo puede ser que no provoque alergia? Pues porque al contrario de lo que la gente piensa, lo que produce la alergia a los gatos, en la mayoría de los casos, no es el pelo, es la proteína fel d1 que tienen en su saliva. El pelo únicamente actúa de difusor de esta proteína, que queda impregnada en él gracias a los hábitos higiénicos del animal. El gato siberiano carece prácticamente de esa proteína, podría decirse que es un gato hipoalergénico.
 
Parecía que había dado, por fin, con la solución. Pero me encontraba ante otro problema, el riesgo. Me documenté en Internet y leí en algunos foros que hay personas, que aprovechándose del tirón que tiene esta especie entre los alérgicos, los cruzan con otras razas similares y los venden a un precio muy inferior. ¿Pero cómo saber si el gato siberiano que compro, es de verdad siberiano? ¿Y si después de la considerable inversión, resulta que llega a casa y también me provoca alergia? Había que buscar un criador de garantías, y no solo encontré a uno, sino que además me permitió ir a conocer a mi posible cachorro sin ningún compromiso.
 
Decidido, viaje cientos de kilómetros para comprobar si mi alergia se manifestaba. Llegué a una casa con siete crías y tres adultos. Posiblemente, si hubieran sido cualquier otra raza de gato, nada más entrar en ella habrían tenido que llamar a la ambulancia, pero tras pasar varias horas allí encerrado, jugando con ellos, cogiéndolos y restregándomelos por la cara, mi alergia no apareció, ni un solo síntoma. ¡Que maravillosa sorpresa! Ya convencido e ilusionado, de entre toda la camada, elegí al cachorro que mas me gustó y nos fuimos a casa.
 
Gato siberiano para alergicos
 
Las primeras semanas de Noah en casa fueron difíciles. Aunque no al nivel al que estaba acostumbrado, ni de manera frecuente, la alergia iba apareciendo. Por supuesto intentaba prevenir que sucediera, pasar el aspirador constantemente, peinarla para eliminar el pelo, o incluso bañarla. Pero de vez en cuando mi alergia remitía, especialmente en momentos en los que podía estar más bajo de defensas, por estrés, cansancio o un ligero constipado. Los síntomas eran notables, y la desesperación también. ¿Cómo iba a deshacerme ya de ese animal? ¿Tendría que asumir y acostumbrarme a esas reacciones?
 
Me hablaron de un producto que lograba disminuir los efectos, el vetriderm, una loción inocua que se aplica sobre el animal y neutraliza las partículas alergénicas del animal y evita que floten en el ambiente. Entre eso, y como medida muy extrema una pastilla antihistamínica, iba soportando las crisis, hasta que pasados los dos meses, me di cuenta de que hacía más de una semana que no había sufrido ninguna. Desde ese momento han pasado ya seis meses, y la alergia ha desaparecido por completo. Por supuesto la seguimos peinando y bañando, pero ni vetriderm, ni pastillas, ni estornudos, ni picores, ni ahogos. Mi sistema inmunológico ha logrado habituarse por completo, y la vida de un alérgico a los gatos con un gato siberiano, es perfectamente normal.
 
Con mi experiencia, no quiero decir que si eres alérgico a los gatos, con esta especie no vayas a tener problemas. Cada persona es diferente, pueden existir causas que para mi no sean perjudiciales y para tí si. Sobre todo, si te decides a hacerte con uno de estos fantásticos animales, busca alguien de confianza que te asegure una pureza genética, y si te lo permite, no dudes en pasar un rato con tu futuro cachorro antes de llevarlo a casa, porque si reaccionas mal, luego será imposible sacarlo :-)
 
Criador “Siberianos de Boris
 
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