38 claves de comunicación política para una campaña electoral efectiva

La cercanía de las Elecciones Europeas supone, debido al periodo electoral, que los principales candidatos aumenten su presencia en los medios de comunicación y actos políticos que se suceden los días previos al 25 de mayo, con el objetivo de convencer al mayor número de votantes posibles, fin último de toda campaña.
Para consolidar una estrategia efectiva que poder aplicar a la campaña de cualquier partido, he dispuesto 38 claves de comunicación política a tener en cuenta:
  • Dos técnicas básicas para obtener votos, el conocimiento personalizado del electorado y la elocuencia.
  • La comunicación política busca que la oferta del candidato satisfaga la demanda del electorado.
  • Una buena campaña, por si misma, no hace ganar a un candidato, pero una mala campaña si es capaz de hacer perder cualquier elección.
  • Aprovechar fuentes de datos a través de las cuales conocer al electorado, como análisis de resultados de elecciones anteriores o encuestas de opinión pública.
  • Conocer los puntos fuertes y de los propios partidos/candidatos para poder explotarlos.
  • Conocer los puntos débiles de los oponentes para poder aprovecharlos.
  • Para acercar al electorado al ideal de elección, hay que tratar de neutralizar los puntos débiles o de divergencia del candidato/partido.
  • Elegir targets prioritarios y destinar a ellos los principales recursos y mayor esfuerzo.
  • No concentrar todos los recursos a los targets naturales, para una meta ambiciosa es necesario trascenderlos, aunque esto pueda implicar ciertos riesgos.
  • Identificar las ventajas comparativas del candidato y basar la estrategia en ellas.
  • Cuidar la imagen personal del candidato, ya que tiene una elevada influencia en la decisión de voto entre los electores indecisos o menores interesados en la política.
  • Es recomendable, dado que los sectores menos interesados en la política deciden su voto más tarde, evolucionar en la campaña en una personalización progresiva.
  • Una buena estrategia electoral, consiste en imponer al electorado pautas de comparación favorables al propio candidato.
  • Utilizar elementos que apoyen visualmente la aparición de los candidatos en los medios, para despertar significaciones precisas en el electorado.
  • Los roles transmiten mejor connotaciones o valores que las personas, por lo que es recomendable acercar a los candidatos a los ciudadanos, traspasando la faceta estrictamente política.
  • La asociación de ideas o conceptos es una práctica con altísimo potencial y reducido coste, consiguiendo que los electores, de manera directa e irreflexiva, atribuyan al partido/candidato ciertas similitudes.
  • Transmitir cercanía en las retransmisiones televisivas “mirando a los ojos” a la cámara, de esta forma el espectador siente una interacción que le transmite confianza.
  • Los primeros planos y las tomas de cara, dan mejor impresión que las tomas de cuerpo entero.
  • En intervenciones televisivas, lo que el candidato dice constituye menos del diez por ciento de lo que acapara la atención del espectador. El tono de la voz, gestos y actitud, todo lo que corresponde a su imagen, es lo que el espectador valora.
  • En un spot televisivo, en muy pocos segundos es necesario transmitir una idea central, generalmente rubricada con un eslogan, por ello la creatividad de los realizadores es esencial.
  • En actos públicos, si el espectador está situado más alto que el candidato, la percepción que tiene hacia este es negativa, como inferior y poco respetable.
  • En radio, es prudente no saturar a los oyentes con una excesiva cantidad de datos y argumentos sucesivos. En lo posible, es recomendable utilizar ejemplos cotidianos que trasciendan lo político.
  • La eficacia de los carteles está seriamente discutida. Más allá de la notoriedad, es poco lo que pueden hacer para influir en la decisión de voto de los electores.
  • El material impreso (folletos, octavillas, programas), tiene un limitado alcance y una tasa de lectura muy reducida. Una inversión exagerada en estos soportes no asegura ninguna eficacia.
  • El bajo coste del material impreso, permita difundir el mensaje masivamente, además de posibilitar una buena argumentación y jerarquización de ideas.
  • Cultivar una relación cordial y franca con periodistas puede evitar que la imagen del candidato se vea perjudicada por una pregunta inesperada o unas declaraciones deformadas. Cuidar la relación con los medios puede permitir pactar los temas a tratar y poder prepararlos previamente.
  • Una campaña de comunicación política busca alcanzar tres efectos fundamentales: Impacto, seducción y sensación de poder.
  • En la organización de una campaña electoral, debe buscarse la mayor celeridad posible de comunicación vertical, para que las decisiones de la dirección sean aplicadas de forma rápida y fiel.
  • Es imprescindible reducir al mínimo la incertidumbre en el cumplimiento de las funciones. Todos deben saber a quién corresponde cada tarea, evitando así duplicidades.
  • Es preciso definir un organigrama que incorpore los siguientes equipos: Dirección de campaña, finanzas, producción/medios y acción sobre el terreno.
  • La utilización racional de los recursos humanos disponibles es decisiva en la eficacia de una campaña política.
  • Es esencial colocar a la persona adecuada en el lugar adecuado, de esta manera se consigue una máxima adecuación entre formación, capacidades y funciones.
  • Es plausible suponer que una buena gestión de los recursos financieros apunte a invertir más en aquellos momentos en que están en juego franjas importantes del electorado.
  • El conocimiento de los electores es vital para el éxito de una campaña política, pero este debe ser permanentemente actualizado.
  • El reposicionamiento de los partidos o candidatos, causa desconfianza en los electores. La imagen política comienza a formarse desde el principio, por lo tanto es necesario invertir esfuerzos en todo el proceso.
  • Remarcar virtudes reconocidas como la capacidad profesional, notoriedad, diferencia o personalidad, pero no ocultar otras como el sentido del humor, el talento artístico o la simpatía.
  • Nadie vota a quien no conoce, por ello la notoriedad es el pilar fundamental de cualquier estrategia de comunicación política.
  • La diferenciación modela la imagen de un partido/candidato con personalidad, cualidad que se asocia con la capacidad de imponer nuevas ideas y realizar cambios necesarios, altamente apreciada por los electores.

Simplificando, este sería un modelo general de campaña:

  1. Definición de los objetivos del partido.
    1. Evaluación de fortalezas y debilidades.
    2. Análisis del electorado.
    3. Estudio de los oponentes.
  2. Identificación de problemas y oportunidades.
  3. Definición de la estrategia.
    1. Objetivos o tarjets
    2. Temas de la campaña o programa electoral.
  4. Comunicación política.
  5. Organización de la campaña.
  6. Evaluación de la campaña.
 
Visita mi otra web: ECOS Comunicación y Marketing
 
Fuente: Manual de marketing político, de Luis Costa Bonino

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>